Como otras tantas personas, estoy sumida en un estado de desesperación interna por dejar de ser yo. Aquí es donde comienzo a despojarme, aquí, donde nadie me conoce, nadie me pide nada, nadie espera milagros de mí. Aquí es donde pienso depositar toda la mierda que algunos días me carcome, todos los pensamientos sin curso, mediocres, mundanos, henchidos de filosofía barata y zapatos de goma... Aquí es donde voy a empezar a volar.
Porque soy como un pájaro que nació en cautiverio, que se ve las alas y no sabe para que son, en este lugar voy a inspirar profundo la locura de este mundo y exhalar, sin toser, todo mi ser. Laberintos absurdos por los que me perdí, pantanos y páramos tan desérticos como mi alma.
Acá también es donde pienso gritar, gritar fuerte lo que no puedo andar diciendo para no asustar al prójimo, gritar que necesito amor, que necesito que me cuiden hasta que la bebita que hay en mí deje de llorar, gritar bien fuerte la mierda que somos todos...
En fin, quizas, este blog tenga un gran título y debajo no diga nada y lo absurdo se apodere de mí y tal vez de vos, que ahora te estoy imaginando porque ni siquiera sé si vas a existir y en el fondo no puedo creer que existas, porque yo estoy aquí, creando más bien un tacho de basura, sin intentar la belleza, sin evolver los vidrios con diarios para que no corten, y a vos, basurero, por las dudas que existas, gracias porque estoy lavándome a fondo y después de esto voy a ser distinta, no se si mejor, voy a ser distinta, no puedo perder esa fé, porque es casi lo último que me viene quedando.
A pesar de todo, veo que todavía sé esperar algo de esta estancia. Ahora a volar.
jueves, 19 de abril de 2007
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